APEGO Y AUTISMO EN ECUADOR: EXPLORACIÓN DE VALIDEZ DE CONTENIDO DEL ATTACHMENT Q-SET (AQS)

Attachment and Autism in Ecuador: Exploration of content validity of the Attachment Q-set (AQS)

Apego e Autismo no Ecuador: Explorando a validade de conteúdo do Attachment Q-set (AQS)

 

 


Elena Díaz-Mosquera1 & Magaly Nóblega2

1 Facultad de Psicología. Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE). Quito- Ecuador. Correo: endiaz@puce.edu.ec

2 Facultad de Psicología. Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Lima-Perú. Correo: mnoblega@pucp.pe

 

Fecha de recepción: 3 de julio de 2019

Fecha de aceptación: 2 de octubre de 2019

 

 

RESUMEN

INTRODUCCIÓN. En el presente estudio se buscó evidencia que permitiera ampliar al medio ecuatoriano y al contexto latinoamericano, los hallazgos de las investigaciones internacionales sobre el uso del Attachment Q-set (AQS) en la evaluación de la conducta de apego de preescolares con trastorno del espectro autista (TEA). OBJETIVO. El objetivo de este estudio fue explorar la validez de contenido del AQS para su uso en población ecuatoriana con autismo. MÉTODO. Participaron tres grupos de personas. En el primer grupo, tres profesionales evaluaron la adaptación lingüística del instrumento. En el segundo grupo, 10 figuras cuidadoras utilizaron el AQS para construir perfiles idealmente seguros de preescolares de desarrollo típico. En el tercer grupo, 10 profesionales expertos en autismo construyeron perfiles óptimamente seguros de preescolares con TEA. Se utilizó una metodología mixta para el procesamiento y análisis de los datos. RESULTADOS. Las correlaciones encontradas entre los puntajes promedio de ambos perfiles y en contraste con los criterios normativos del instrumento, son similares a las reportadas en estudios realizados con población latinoamericana típica. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES. Se concluye que el AQS es aplicable a preescolares ecuatorianos con TEA, y que su uso en esta población contribuiría al diseño de programas de intervención con la participación de las figuras cuidadoras.

Palabras clave: trastorno del espectro autista, conducta de apego, figuras cuidadoras, niños preescolares, Attachment Q-set (AQS).

 

ABSTRACT

INTRODUCTION. In the current study, we looked for evidence that allowed us to extend to the Ecuadorian environment and the Latin American context, the findings of international research on the use of the Attachment Q-set (AQS) in the evaluation of the attachment behavior of preschoolers with autism spectrum disorder (AQS). OBJECTIVE. The aim of this study was to explore the content validity of the AQS for its use in the Ecuadorian population with autism. METHOD. Three groups of people participated. In the first group, three professionals evaluated the linguistic adaptation of the instrument. In the second group, 10 caregivers used the AQS to construct ideally secure profiles of typical development preschoolers. In the third group, 10 professionals specialized in autism built optimally secure profiles of preschoolers with ASD. A mixed methodology was used for the processing and analysis of the data. RESULTS. The correlations between the average scores of both profiles and in contrast with the normative criteria of the instrument are similar to those reported in studies conducted with a typical Latin American population. DISCUSSION AND CONCLUSIONS. It is concluded that the AQS is applicable to Ecuadorian preschool children with ASD, and that its use in this population would contribute to the design of intervention programs with the participation of the caregivers.

Keywords: autism spectrum disorder, attachment behavior, caregivers, preschool children, Attachment Q-set (AQS).

 

RESUMO

INTRODUÇÃO. No presente estudo, procuramos evidências que permitam estender ao ambiente equatoriano e ao contexto latino-americano os achados de pesquisas internacionais sobre o uso do Attachment Q-set (AQS) na avaliação do comportamento de apego de pré-escolares com transtorno do espectro do autismo (ASD). OBJETIVO. O objetivo deste estudo foi explorar a validade de conteúdo do AQS para seu uso na população equatoriana com autismo. MÉTODO. Três grupos de pessoas participaram. No primeiro grupo três profissionais avaliaram a adaptação linguística do instrumento. No segundo grupo, 10 cuidadores usaram o AQS para construir perfis idealmente seguros de pré-escolares de desenvolvimento típico. No terceiro grupo, 10 profissionais especializados em autismo construíram perfis otimamente seguros de pré-escolares com TEA. Uma metodologia mista foi usada para processar e analisar os dados. RESULTADOS. As correlações encontradas entre os escores médios de ambos os perfis e em contraste com os criterios normativos do instrumento são semelhantes aos relatados em estudos realizados com a população típica da América Latina. DISCUSSÃO E CONCLUSÕES. Conclui-se que o AQS é aplicável aos pré-escolares equatorianos como TEA, e que seu uso nessa população contribuiria para o desenho de programas de intervenção com a participação dos cuidadores.

Palavras-chave: transtorno do espectro autista, comportamento de apego, figuras de cuidado, pré-escolares, Attachment Q-set (AQS).

 

INTRODUCCIÓN

El Attachment Q-set Versión 3.0 (AQS) es un instrumento creado por Waters [1], que permite apreciar las diferencias individuales en la seguridad del apego durante la etapa preescolar, en contraste con comportamientos normativos [1] [2]. La seguridad del apego se define como la confianza que un niño/a experimenta respecto de que una persona cercana, su figura de apego, está disponible como fuente de consuelo y protección y es responsiva a sus señales de estrés o a su solicitud de contacto [3].

Los vínculos de apego se construyen desde la infancia, período a partir del cual los niños/as utilizan a su figura de apego como una base segura en la exploración del ambiente [4] [5]. El concepto de base segura alude al balance entre los sistemas de apego y de exploración. Una base segura protectora ofrece a los y las menores una variedad de oportunidades de aprendizaje y de interacciones bajo supervisión, los anima a explorar sin interferir en sus actividades y, al mismo tiempo, es un refugio al cual pueden recurrir [2] [6].

En la etapa preescolar, aunque la base segura continúa manifestándose a través del equilibrio entre proximidad y exploración, se presentan espacios más prolongados de separación entre la figura cuidadora y el niño/a, pues su mundo social se expande [7]. Esta distancia no implica reducción de la importancia de la figura de apego o debilitamiento del lazo afectivo [8], sino el surgimiento de una nueva organización mediante la cual los y las menores demuestran el tipo de seguridad que tienen en el vínculo establecido, la comprensión de que éste continúa a pesar de la separación, y el nivel de confianza para buscar protección y consuelo cuando lo requieren [8].

En función de ello, el AQS describe comportamientos normativos relacionados con el fenómeno de base segura en niños/as de edad preescolar a través de 90 ítems, para cada uno de los cuales existe un “criterio de seguridad”, construido con la participación de expertos que describieron perfiles prototípicos de menores óptimamente seguros [1], en quienes se presenta un equilibrio ideal entre exploración y apego [9]. Cincuenta de los 90 ítems del AQS pertenecen a cuatro dimensiones: Calidez en las interacciones con la madre (CI, 17 ítems), Placer en el contacto con ella (PC, 7 ítems), Búsqueda de la proximidad de la madre (BP, 13 ítems), Interacción con otros adultos (IOA, 13 ítems) [9]. En los estudios realizados con población típica se ha encontrado una consistencia interna entre .82 y .93 en CI, entre .60 y .80 en PC, entre .74 y .89 en BP, y entre .60 y .89 en IOA [9] [10] [11] [12]. Aunque la figura de apego tradicionalmente ha estado representada por la madre, el instrumento ha sido utilizado para evaluar la conducta de apego hacia el padre [13] y hacia cuidadores de centros de educación inicial [14] [15].

Para la aplicación del AQS, los profesionales deben estar familiarizados con la teoría del apego y con la metodología Q-sort, que consiste en el ordenamiento de los enunciados descritos en los ítems en función de las características observadas en el niño/a evaluado [1]. Para ello, se forman tres grupos con las tarjetas de los enunciados del AQS. En el primer grupo se colocan las conductas características del o la menor; en el segundo grupo se ubican las conductas que no son ni características ni no características, y en el tercer grupo se colocan las conductas no características. Luego, cada grupo es dividido en tres más, obteniéndose un total de nueve grupos, en cada uno de los cuales deben ubicarse 10 tarjetas de enunciados. Estos grupos van en el rango de muy característico (grupo 9), a no característico en absoluto (grupo 1), con un puntaje de 9 a 1, según su ubicación [1].

En cuanto a la validez, un estudio meta-analítico reciente [16] reportó que entre el AQS y el procedimiento de la Situación Extraña (SE) de Ainsworth se presentaba una validez convergente de .25, que se elevaba a .39 en períodos más largos de observación. La SE es una medida de laboratorio diseñada para evaluar la conducta de apego en infantes de 12 a 20 meses [17]. En el meta-análisis mencionado se encontró, además, una validez predictiva en relación con la sensibilidad de la figura cuidadora de .32, en la cual no se presentaban efectos moderadores relacionadas con el sexo o el parentesco de la persona que desempeñaba aquel rol [16].

Entre los estudios que formaron parte de la revisión meta-analítica [16], están los trabajos efectuados por Posada desde 1995. Este autor adaptó la versión 3.0 del AQS a Colombia, país que formó parte de su estudio transcultural en el cual se construyeron perfiles prototípicos de niños/as idealmente seguros utilizando la metodología Q-sort. En el caso de Colombia, se obtuvo una correlación de .55 entre el criterio normativo del AQS y el perfil ideal de seguridad elaborado por las madres participantes [2]. La versión 3.0 del AQS está, además, adaptada a las expresiones lingüísticas de Perú, país en el que también se construyeron perfiles prototípicos de seguridad [11]. En contraste con los resultados de Colombia, entre el criterio de seguridad y el perfil elaborado por las madres peruanas particpantes se obtuvo una correlación promedio de .84 [11].

Si bien estos hallazgos avalan el uso confiable del AQS para estimar la seguridad del apego en población de desarrollo típico de grupos culturales diversos, también se ha fundamentado su utilidad con población en riesgo [18], o con algún tipo de condición especial como el trastorno del espectro autista (TEA) [19], debido especialmente a la naturaleza del instrumento y a las características de su aplicación en ambientes naturales.

El TEA es un trastorno del neurodesarrollo, caracterizado por déficits persistentes en la comunicación y en la interacción social, así como por patrones de comportamientos de tipo restrictivo y estereotipado [20] [21]. Estos síntomas, presentes desde las primeras fases del desarrollo, pueden no manifestarse totalmente hasta que la demanda social supera las capacidades de los y las menores afectados [20]. El TEA se presenta con varios niveles de severidad, los cuales se han establecido en una escala de 1 (ligero) a 3 (severo) según el grado de deterioro y la necesidad de ayuda requerida [20] [21].

La evaluación de la seguridad del apego en niños/as con TEA contribuye con información valiosa para el diseño de intervenciones focalizadas con la participación de las figuras cuidadoras [19] [22]. Aunque la SE ha sido la técnica más utilizada con este propósito [19] [23] [24], se debe tener en cuenta que los y las menores con un diagnóstico de autismo suelen exceder la edad para la cual esta técnica fue diseñada; además, el procedimiento incluye episodios cortos de separaciones con la figura cuidadora, lo cual puede ser altamente estresante para los niños/as con TEA [19] [23] [25].

Sobre el uso del AQS en población con autismo se registran cuatro publicaciones [26] [27] [28] [19]. De ellas, únicamente la investigación de Rutgers y sus colaboradores [19] se enfocó en examinar si el AQS era aplicable a casos de autismo. Para ello, 59 profesionales construyeron perfiles prototípicos de niños/as con TEA utilizando la metodología Q-sort. Entre los puntajes asignados por los participantes y el criterio normativo se halló una correlación de .67; aunque se observó la presencia de puntuaciones bajas en algunos ítems de la dimensión BP, se concluyó que los Q-sort originales eran apropiados para evaluar la seguridad del apego en casos de autismo [19].

En el presente estudio se buscó evidencia que permitiera ampliar al contexto latinoamericano y, de manera específica, al medio ecuatoriano, los hallazgos de las investigaciones previas. La pregunta de investigación fue ¿es posible evaluar la conducta de apego de preescolares ecuatorianos con TEA, utilizando el AQS? Por tanto, el objetivo consistió en explorar la validez de contenido del AQS para su aplicación en población con TEA del Ecuador. Con este propósito, se realizó una adaptación lingüística del instrumento y se construyeron perfiles de preescolares idealmente seguros tanto de desarrollo típico como con diagnóstico de autismo, para realizar comparaciones entre ambos grupos. En los dos casos se siguieron parcialmente los modelos de investigación utilizados por Posada, Gao y colaboradores [2] y por Rutgers et al. [19].

 

MÉTODO

En el presente estudio se utilizó un enfoque mixto de investigación. En la adaptación lingüística se empleó el criterio de jueces expertos para evaluar los cambios realizados. En la construcción de perfiles prototípicos de seguridad de usó la metodología Q-sort [14], que es una herramienta de investigación que permite analizar datos cualitativos de manera cuantitativa, estableciendo un puente entre estos dos enfoques [29].

Participantes

Participaron tres grupos de personas residentes en el Ecuador, seleccionadas de manera intencional: (1) tres profesionales con posgrado, especialistas en Lingüística, Psicología y/o Educación Inicial; (2) diez figuras cuidadoras de por lo menos un niño/a preescolar de desarrollo típico, con educación secundaria completa como mínimo; (3) diez profesionales con posgrado en Psicología, Educación o áreas afines, y experticia en autismo.

El primer grupo participó en la evaluación de la adaptación lingüística del AQS. Este grupo estuvo conformado por un hombre y dos mujeres, docentes de educación superior, con un rango entre 13 y 30 años de ejercicio profesional (M=19.33, DE=9.29).

El segundo grupo participó en la construcción del perfil idealmente seguro de preescolares de desarrollo típico. Estuvo constituido por 10 figuras cuidadoras (un hombre y nueve mujeres), con edades comprendidas entre 19 y 44 años (M=33.8, DE=8.32); de ellas, cuatro tenían formación de posgrado, dos tenían educación universitaria, y cuatro, secundaria.

El tercer grupo participó en la elaboración del perfil ideal de preescolares con TEA óptimamente seguros. Estuvo conformado por 10 profesionales (dos hombres y ocho mujeres) con edades comprendidas entre 36 y 60 años (M=49.2, DE=8.27), de los cuales seis eran psicólogos, dos eran psico-rehabilitadores, uno, fonoaudiólogo, y uno, terapista de lenguaje. El tiempo de experiencia en el tema de autismo oscilaba entre 5 y 30 años (M=13.6, DE=7.20).

Normas éticas de investigación

Puesto que el presente estudio formó parte de la tesis doctoral de la primera autora, el plan de investigación fue sometido al dictamen de los Comités de Ética tanto de la PUCP en Lima, como de la PUCE en Quito. Con las aprobaciones respectivas, se procedió a contactar individualmente a los posibles participantes, a quienes se les dio la información sobre el estudio. En el Consentimiento Informado que se suscribió con ellos, se establecieron sus derechos como participantes, así como las responsabilidades de la investigadora.

Instrumento

Se utilizó la metodología Q-sort característica del AQS, Versión 3.0 [1], adaptado al contexto latinoamericano [2] y a las expresiones lingüísticas de Perú [11], para construir perfiles ideales de seguridad de niños/as preescolares típicos y con TEA con las 90 tarjetas de enunciados del instrumento.

Técnicas de análisis de datos

Para el análisis de los datos sociodemográficos se utilizaron porcentajes y estadística descriptiva. La concordancia interjueces de los participantes en el proceso de evaluación de la adaptación lingüística del AQS fue obtenida con el coeficiente PABAK.

Para el procesamiento de los puntajes asignados tanto por las figuras cuidadoras como por los profesionales expertos en autismo, se empleó el paquete estadístico SPSS versión 24. En primer lugar, los puntajes promedio de cada grupo fueron contrastados con el criterio de seguridad del AQS y luego entre sí, para calcular los índices de correlación. A continuación, el contraste se realizó por dimensiones de la seguridad. Por último, se realizó un análisis molecular, para lo cual se tomó como referencia un aproximado de 10 ítems cuyos puntajes promedio tenían la mayor y la menor discrepancia en valores absolutos, respecto de los puntajes del criterio de seguridad del AQS.

Procedimiento

Se revisó la versión del AQS utilizada en Perú [11] y se modificaron las expresiones necesarias según el castellano hablado en el Ecuador, luego de lo cual los jueces participantes emitieron su criterio; se establecieron acuerdos con ellos sobre los términos que mejor se adaptaban en cada caso, con lo cual se elaboró la versión del AQS adaptada lingüísticamente al contexto ecuatoriano. A continuación, las figuras cuidadoras participantes utilizaron individualmente las 90 tarjetas del AQS adaptado, para construir perfiles idealmente seguros de preescolares de desarrollo típico. Finalmente, con los 10 profesionales seleccionados se realizó un trabajo similar, pero, en este caso, para describir la conducta de base segura de preescolares con TEA.

 

RESULTADOS

Adaptación lingüística del AQS

Dadas las similitudes lingüísticas entre Perú y Ecuador, únicamente se realizaron ajustes en los términos de dos ítems de la adecuación peruana del AQS (ítem 16: “animales rellenos” por “animales de peluche”; ítem 42: “le pregunta qué anda mal” por “le pregunta qué pasó”). También, en todo el instrumento se sustituyeron las palabras “madre” o “mamá” por el término “figura de apego” para que pueda ser utilizado con la persona que desempeña aquel rol.

Además de estas modificaciones, se registraron 12 observaciones por parte del Juez 1, una observación de la Juez 2, y cuatro de la Juez 3. De las 12 observaciones emitidas por el Juez 1, 10 estaban relacionadas con aspectos sintácticos y únicamente dos correspondían a ajustes en términos (ítem 20: “estrelladas” por “choques”; ítem 46: “estrellarse” por “chocarse”). La Juez 2 recomendó el cambio en un término adicional (ítem 73: “muñeco de felpa” por “muñeco de peluche”). En el caso de la Juez 3, una de las cuatro observaciones correspondía a un ajuste sintáctico y las tres restantes, a modificaciones en los términos señalados por los otros dos jueces. Entre los tres jueces participantes se obtuvo un índice PABAK promedio de .77 que corresponde a concordancia buena o sustancial en la evaluación de la adaptación lingüística.

Conducta segura ideal de preescolares típicos

Se encontró una correlación de .884, (IC95%=[.833, .923], p<.001) entre los puntajes promedio de las calificaciones asignadas por las 10 figuras cuidadoras y los puntajes del criterio de seguridad, lo cual indica una alta similitud entre la conducta de base segura ideal de preescolares ecuatorianos de desarrollo típico y el criterio normativo del AQS.

En cuanto a las dimensiones de la seguridad, los puntajes del criterio normativo fueron significativamente más altos que las medias de los puntajes asignados por las figuras cuidadoras en CI (t(9)=-2.72, p=.023), BP (t(9)=-3.29, p=.009) e IOA (t(9)=-3.29, p=.009), en tanto que en PC no se presentaron diferencias (t(9)=-0.41, p=.693). Estos resultados indican que, según los participantes, un o una preescolar ideal del contexto ecuatoriano disfruta del contacto físico con su figura de apego según lo esperado, pero es menos cálido en las interacciones con ella, busca menos su proximidad e interactúa menos con otros adultos.

En referencia al análisis molecular (Tabla 1), se identificaron 11 ítems con diferencias entre 0 y 0.1 puntos respecto del criterio, siete de los cuales pertenecen a las dimensiones de la seguridad del AQS. Estos hallazgos revelan que en las conductas descritas por aquellos ítems, no existen diferencias entre el criterio normativo y la conducta ideal esperada en preescolares típicos ecuatorianos.

 

Tabla 1. Perfil ideal de preescolares típicos: conductas similares con el criterio de seguridad

Ítem

Conducta

Discrepancia

 

Escala

35

Usa a la FA como base segura.

0.0

BP

67

Busca la atención de los visitantes.

0.0

IOA

83

Recurre a la FA cuando está aburrido/a.

0.0

BP

10

Muestra resistencia cuando la FA lo/la acuesta a dormir.

0.1

 

27

Se ríe cuando la FA le hace bromas.

0.1

 

28

Disfruta en las piernas de la FA.

0.1

PC

47

Disfruta con los juegos de la FA.

0.1

 

64

Disfruta subirse encima de la FA cuando juegan juntos.

0.1

PC

70

Saluda a la FA cuando entra al cuarto donde él/ella está.

0.1

CI

78

Disfruta ser abrazado/a por personas distintas a su FA, padres o abuelos.

0.1

IOA

82

Cuando juega, pasa la mayoría de su tiempo solo/a con algunos juguetes.

0.1

 

Nota: FA = Figura de apego.

 

Con relación a las conductas con altas discrepancias, se seleccionaron los nueve ítems con las diferencias más altas, las cuales se presentaron con valores absolutos entre 2.8 y 2 puntos. De los nueve ítems (Tabla 2), seis pertenecen a IOA, BP y PC; no se presentaron discrepancias altas en CI, lo cual indica que en la construcción ideal realizada por las figuras cuidadoras se espera que, en general, la calidez de los niños/as en las interacciones con las figuras de apego sea similar a lo normado en el AQS. Por otra parte, en IOA se registra la mayor cantidad de conductas con discrepancias.


Tabla 2. Perfil ideal de preescolares típicos: conductas discrepantes con el criterio de seguridad

Ítem

Conducta

Discrepancia

 

Escala

66

Se encariña con los adultos que visitan la casa.

2.8

IOA

90

Sigue a la FA y juega en el nuevo sitio donde ella está.

2.5

BP

48

Deja que nuevos adultos cojan cosas que él/ella tiene si le piden.

2.4

IOA

37

Es bien activo/a.

2.2

 

15

Interactúa con gente nueva si la FA le pide.

2.1

IOA

23

Trata de ganarse el afecto de la FA para sí.

2.1

 

33

A veces quiere que la FA lo/a ponga en el suelo e inmediatamente quiere que lo/a vuelva a levantar.

2.1

PC

 

21

 

Está pendiente de la localización de su FA.

 

2.0

 

BP

 

39

 

Es serio/a cuando juega lejos de la FA.

 

2.0

 

 

 

Nota: FA = Figura de apego.

 

Conducta segura ideal de preescolares con TEA

En la construcción del perfil prototípico de preescolares con TEA óptimamente seguros, se encontró un índice de correlación de .582, (IC95%=[.446, .702], p<.001) con el criterio de seguridad del AQS, y de .587 (IC95%=[.454, .707], p<.001) con el perfil de preescolares típicos elaborado por las figuras cuidadoras.

En cuanto a las dimensiones de la seguridad, los puntajes criterio fueron más altos que los puntajes promedio asignados por los profesionales en las escalas CI (t(9)=-3.42, p=.008), BP (t(9)=-7.31, p<.001) e IOA (t(9)=-2.53, p=.032) a un nivel significativo, mientras que en PC la diferencia fue marginal (t(9)=-2.26, p=.050). Este resultado refleja que, en comparación con lo normado, los participantes consideran que un o una preescolar con TEA idealmente seguro presenta menos conductas de calidez en las interacciones con su figura de apego, menos búsqueda de su proximidad y menos interacción con otros adultos, mientras que en placer en el contacto con la figura de apego se aproxima a lo esperado.

Sin embargo, al comparar por escalas el perfil de preescolares con TEA óptimamente seguros con el perfil ideal de preescolares típicos, únicamente se encontraron diferencias significativas en BP (U=20, p=.023), lo cual indica que los participantes consideran que la conducta de base segura se manifiesta similar en niños/as típicos y con TEA del Ecuador y que la diferencia entre ellos se presenta en búsqueda de la proximidad de la figura de apego.

En referencia al análisis molecular, se identificaron nueve ítems con puntajes similares a los del criterio, dos de los cuales pertenecen a PC y BP. Las discrepancias de los puntajes similares oscilaron entre 0 y 0.4 puntos (Tabla 3), lo cual sugiere que en las conductas descritas por aquellos ítems no existen diferencias entre el criterio de seguridad y la conducta ideal esperada en niños/as con TEA. Adicionalmente, en dos ítems (28 y 47), la similitud se presentó también entre el criterio y el perfil ideal de un niño/a típico.

 

Tabla 3. Perfil óptimamente seguro de preescolares con TEA: conductas similares con el criterio de seguridad

Ítem

Conducta

Discrepancia

 

Escalas

72

Repite conductas cuando se siente aprobado/a por las visitas.

0

 

73

Tiene un juguete favorito que carga por la casa.

0

 

87

Repite conductas si se siente aprobado/a por la FA.

0.2

 

4

Es cuidadoso/a con juguetes y animales domésticos.

0.3

 

28*

Disfruta en las piernas de la FA.

0.3

PC

37

Es bien activo/a.

0.3

 

47*

Disfruta con los juegos de la FA.

0.3

 

43

Permanece cerca de la FA más de lo necesario.

0.4

BP

45

Disfruta de bailar o cantar.

 

0.4

 

Nota: Los asteriscos (*) indican que aquel ítem también presentó similitud entre el criterio y el perfil ideal de preescolares típicos. FA = Figura de apego.

 

Con relación a las mayores discrepancias, se identificaron nueve ítems con diferencias en valores absolutos entre 3.8 y 2.8 puntos respecto del puntaje del criterio (Tabla 4). Uno de ellos, el ítem 21, también presentó discrepancia con el criterio en el perfil ideal de preescolares típicos. Siete de los nueve ítems pertenecen a BP y CI, lo cual sugiere que, a juicio de los profesionales participantes, las conductas de búsqueda de proximidad con las figuras de apego y de calidez en las interacciones con ellas se presentan diferentes de lo normado en preescolares con TEA.

 

Tabla 4. Perfil óptimamente seguro de preescolares con TEA: conductas discrepantes con el criterio de seguridad

Ítem

Conducta

Discrepancia

 

Escala

14

Muestra a la FA objetos nuevos que encuentra.

3.8

BP

21*

Está pendiente de la localización de la FA.

3.8

BP

65

Se molesta cuando la FA le hace cambiar de actividad.

3.5

CI

6

Si ve algo con qué jugar, lleva a la FA hasta el objeto.

3.3

CI

34

Se sienta adonde está y llora cuando la FA lo/a deja.

3

BP

25

La FA no siempre sabe dónde está el niño/a cuando juega.

2.9

BP

32

Deja de comportarse mal cuando la FA le dice “no” o cuando lo/la castigan.

2.9

CI

80

Usa las expresiones faciales de la FA como fuente de información.

2.9

 

42

Reconoce cuando la FA está molesta.

2.8

 

Nota: El asterisco (*) indica que aquel ítem también presentó discrepancia alta entre el criterio y el perfil ideal de preescolares típicos. FA = Figura de apego.

 

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

Según se mencionó, como parte de la adaptación lingüística del AQS se cambió la palabra “mamá” por “figura de apego”. Esta modificación responde a la realidad de las familias actuales [30], en las que la responsabilidad de la crianza de los niños/as en muchos casos ha sido asumida por otros familiares [31], o es compartida entre ambos progenitores [32], pues los hombres han adquirido un rol cada vez más protagónico en la atención y cuidado de sus hijos/as [32]. Además, en la literatura se registra que el AQS ha sido usado con éxito en población típica para evaluar la relación de apego niño/a–figura paterna [13] y niño/a–cuidador/a de centro de educación inicial [14] [15]. En relación a este tema, Cadman [16] encontró que no había un efecto en el nivel de seguridad de los y las menores, en función de la figura que desempeña el rol de cuidador principal.

Con respecto a la construcción de perfiles idealmente seguros de preescolares de desarrollo típico, los resultados indican que la conducta de base segura es deseable en los niños/as ecuatorianos y que, al igual que lo reportado en Perú, la escala IOA responde a las expectativas sociales sobre las conductas esperadas en la interacción de los menores con los adultos [11]. Por tanto, se estaría ratificando la hipótesis de universalidad de la teoría del apego [33] [34], así como el planteamiento de Posada, Gao y sus colaboradores, en el sentido de que no se requieren criterios Q-sort específicos para cada cultura [2].

En relación a la exploración de validez de contenido del AQS para su aplicación en población con TEA del Ecuador, objetivo de este estudio, los hallazgos fundamentan la noción de que el criterio de seguridad del instrumento es aplicable a niños/as ecuatorianos con diagnóstico de autismo. De hecho, se halló que el índice de correlación entre los puntajes promedio de los perfiles construidos por los profesionales y el criterio de seguridad, es similar al reportado por Rutgers [19] en la construcción de perfiles de seguridad de menores con TEA, así como al encontrado por Posada, Gao et al. [2] en la caracterización de preescolares de desarrollo típico idealmente seguros. En la correlación con el perfil ideal de un niño/a típico elaborado por las figuras cuidadoras se encontró un índice similar al hallado en el contraste con el criterio de seguridad, lo cual refleja una alta consistencia de los puntajes asignados por los profesionales participantes.

En referencia a las dimensiones de la seguridad, al comparar los puntajes criterio con el perfil idealmente seguro de niños/as con autismo, se hallaron diferencias significativas en tres de las cuatro escalas, pues en PC la diferencia fue marginal. Este resultado es similar al hallado en el perfil ideal de preescolares típicos, lo cual sugiere que en el contexto ecuatoriano se espera que los y las menores, tengan o no TEA, disfruten del contacto con sus figuras cuidadoras de una manera similar a lo normado. Sin embargo, al contrastar por escalas el perfil idealmente seguro de ambos tipos de niños/as, las diferencias se presentaron únicamente en BP, escala en la que Rutgers [19] también reportó puntajes más bajos. De hecho, a causa de las particularidades del trastorno, una de las mayores limitaciones que presentan los y las menores con TEA son, precisamente, las conductas de iniciación social [23] [24].

En el análisis molecular se encontraron puntajes similares a los del criterio en algunos ítems que forman parte de PC y BP, así como en ítems que no pertenecen a las dimensiones de la seguridad sino que están relacionados con el nivel de actividad y el tono emocional de los y las preescolares. Estos hallazgos ponen en evidencia que los participantes en este estudio esperan que los niños/as con TEA presenten conductas de apego afines a las planteadas en el criterio normativo, hecho que ha sido reportado en estudios previos en los que se ha utilizado el AQS en casos de autismo [26] [28].

Con relación a los ítems cuyos puntajes presentaron discrepancias altas respecto de los puntajes del criterio, se halló que algunos pertenecen a BP, lo cual también fue reportado por Rutgers [19]. Otro grupo de ítems con alta discrepancia pertenecen a CI. Ambas escalas, BP y CI, incluyen comportamientos de iniciación y de contacto social, por lo tanto, las discrepancias podrían deberse a las consideraciones realizadas por los profesionales participantes, sobre las conductas deficitarias en el TEA. Estos hallazgos constituyen evidencia de que, si bien no se requieren criterios Q-sort específicos para evaluaciones de apego en preescolares con TEA del contexto ecuatoriano, es necesario interpretar con cautela los resultados que esta población pudiera obtener en la escala BP.

Consecuentemente, las conclusiones de este estudio se alinean a los planteamientos de Bauminger-Zvieli y Kugelmass [28], en el sentido de que el AQS permite obtener apreciaciones individuales de la conducta de apego en niños/as con autismo, así como información sobre las dimensiones de la seguridad y otros hitos importantes del desarrollo como motricidad, emotividad, sociabilidad. Como se ha planteado en investigaciones previas [19] [22] [23], esta información contribuye al diseño de programas de intervención en TEA que otorguen a las figuras cuidadoras un rol protagónico en la construcción de vínculos y en el desarrollo social de los y las menores que presentan el diagnóstico. Además, el AQS tiene la ventaja de que recolecta los datos de manera discreta [19], pues se lleva a cabo en el ambiente natural y durante las interacciones habituales de la díada, lo cual resulta conveniente para los y las menores con autismo, dadas sus particularidades. Por otra parte, a nivel de investigación, el AQS permite ampliar el conocimiento sobre el TEA en relación con los constructos centrales de la teoría del apego [26], así como realizar comparaciones entre grupos [27].

Es importante mencionar que los participantes en este estudio fueron personas residentes en la ciudad de Quito; las figuras cuidadoras tenían como mínimo educación secundaria, mientras que los profesionales eran académicos con estudios de posgrados. Por tanto, los perfiles ideales de seguridad que describieron, posiblemente corresponden a niños/as típicos y con TEA de clase media, de las ciudades. Este dato indica que sería valioso que este estudio se replique en otros sectores del contexto ecuatoriano.

 

FUENTES DE FINANCIAMIENTO

El proyecto de investigación del cual el presente estudio formó parte, recibió financiamiento de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE).

 

DECLARACIÓN DE CONFLICTO DE INTERÉS

No existen conflictos de interés.

 

APORTE DEL ARTÍCULO EN LA LÍNEA DE INVESTIGACIÓN

            Este artículo aporta a la línea de investigación de apego y autismo. Contribuye con la exploración de validez de contenido del Attachment Q-set (AQS) para su uso en el medio ecuatoriano y latinoamericano.

 

DECLARACIÓN DE CONTRIBUCIÓN DE CADA AUTOR

            Elena Díaz-Mosquera llevó a cabo la investigación presentada en este estudio; estuvo a cargo de la recolección de información bibliográfica, la investigación de campo, la redacción del manuscrito. Magaly Nóblega asesoró la realización del estudio en todas sus fases; aportó con información bibliográfica actualizada y contribuyó con los aspectos metodológicos.

 

AGRADECIMIENTOS

Presentamos nuestros agradecimientos a la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, así como a los profesionales y figuras cuidadoras que participaron en este estudio.

 

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NOTA BIOGRÁFICA

 

 

 

Elena Díaz-Mosquera. ORCID ID  https://orcid.org/0000-0002-6093-2614. Doctora en Psicología, Magíster en Educación, Licenciada en Psicología con especialización en Psicología Clínica. Docente agregada e investigadora de la Facultad de Psicología de la PUCE. Líneas de trabajo, investigación y publicaciones: trastornos del espectro autista, relaciones vinculares, procesos psicoeducativos.

 

 

 

Magaly Nóblega. ORCID ID  https://orcid.org/0000-0001-6572-813X. Doctora en Psicología. Docente Principal del Departamento de Psicología de la PUCP. Investigadora en el área de Psicología del Desarrollo. Temas de investigación: relaciones vinculares a lo largo del ciclo vital, conducta de base segura, representaciones de apego y competencia socioemocional del niño, conducta parental, representaciones de apego adulto, experiencias de la maternidad y paternidad, parentalidad y cultura.

 

 

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