Editorial - Revista CienciAmérica 2012, 1(1)

  • Fausto Segovia Baus

Resumen

La Universidad Tecnológica Indoamérica (UTI) desde su fundación ha apostado por los cambios y la renovación continua de la institución. La UTI enfatizó desde el principio su vocación por la formación integral, el emprendimiento, las competencias profesionales y su respuesta al desafío de formar el talento humano en el contexto de una sociedad en crecimiento. En esa perspectiva, el modelo educativo de la UTI es dar consistencia teórica, metodológica y tecnológica a todos los procesos actuales y potenciales, de los actores y agentes que intervienen en la transformación de la Universidad desde dentro, para atender a las demandas emergentes de la sociedad ecuatoriana. Se inscribe, por tanto, en un plan de mejoramiento continuo de Universidad, en sus ámbitos esenciales: la docencia, la investigación, la vinculación con la comunidad y la gestión, dentro del contexto local, regional, nacional y global.


 


Edgar Morin en “Los siete saberes para la educación del futuro” reconoce que la educación (superior) del futuro se ve confrontada a un problema universal: la existencia de una cada vez más amplia, profunda y grave desarticulación, por un lado, de nuestros saberes parcelados y compartimentados y, por otro, las realidades o problemas cada vez más polidisciplinarios, trasversales, multidimensionales, transnacionales, globales y planetarios.


 


Esta situación descrita por Morin concierne a la Universidad de manera primordial, no solo por ser la “sede de la razón” sino porque su propia supervivencia está ligada, necesariamente, a responder a la realidad y sus problemas, a través de la ciencia y la investigación. En este sentido, la Universidad es el escenario idóneo donde se produce la capitalización intelectual de la sociedad unida a un “ethos”-ético/cultural-con el concurso de la docencia, la investigación y programas de responsabilidad vinculantes.


 


En este cambio paradigmático que vive la humanidad, se han identificado tres retos principales relacionados entre sí, que tienen que ver con el papel y funciones de la educación superior: 1) la globalización; 2) la sociedad del conocimiento; y 3) la revolución de la información y la comunicación.


 


En un mundo donde predomina la innovación, la UTI no puede quedarse atrás: debe revisar, 1) su “ser” y “modo de ser”; 2) su visión y misión de futuro; y 3) sus sistemas curriculares para adaptarse a los cambios, que no implica solamente la reorganización de sistemas o departamentos, sino la generación de una nueva mentalidad universitaria, abierta al mundo, con un modelo educativo exigente, sólidamente preparado y flexible para promover una nueva ciudadanía universitaria-un nuevo tipo de ser humano sensible y eficiente, frente a los desafíos del mundo contemporáneo-; incentivar los aprendizajes basados en la investigación; desarrollar propuestas académicas interdisciplinarias y transdisciplinarias; y mediante el uso de tecnologías de información y comunicación, incidir en los modos de ensenar y aprender.


 


Nace en este contexto la revista CienciAmérica como expresión académica de la excelencia, como parte del patrimonio intelectual del Ecuador, que pretende, como objetivo primordial, contribuir al desarrollo humano integral del Ecuador. En este sentido, la investigación de las causas y efectos de las graves patologías sociales conciernen a la Universidad: la pobreza, la violencia, la injusticia, la intolerancia y las discriminaciones de todo tipo, y también los factores de éxito de emprendimiento para construir una sociedad abierta, democrática y plural.


 


José Joaquín Brunner, uno de los especialistas más reconocidos en el mundo académico, planteó en un documento reciente “situar el debate sobre tendencias y desafíos de la educación superior (ES) o educación terciaria (ET) en el marco de la acelerada masificación de este nivel y analizar varios fenómenos asociados a ella: diferenciación de los sistemas e instituciones de ET, cambios en el acceso y las cuestiones de equidad; procesos de transmisión del conocimiento avanzado; aseguramiento de la calidad; procesos de producción del conocimiento avanzado; gobierno de los sistemas; financiamiento de las ES; y economía política de los sistemas”. La educación superior o terciaria está unida inseparablemente a su misión: la investigación científica, la docencia y la proyección social o vinculación con la comunidad, que se complementa con parámetros que deben ser valorados a través de indicadores mediante gestión.


 


En pleno desarrollo de la sociedad del conocimiento, nada puede quedar sometido al azar o voluntarismo. La planificación estratégica, sobre la base de diagnósticos y modelos de autoevaluación y acreditación, es no solo necesaria sino obligatoria para establecer sistemas de aseguramiento de la calidad.


 


Ciencia con consciencia es, entonces, el nuevo paradigma que plantea la UTI para contribuir al mejoramiento de la calidad de vida, con una educación superior altamente competitiva, que fomenta la investigación y la ciencia, y está asociada inseparablemente a la formación del talento humano, comprometido con el destino del Ecuador.

Publicado
ene 2, 2012
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SEGOVIA BAUS, Fausto. Editorial - Revista CienciAmérica 2012, 1(1). CienciAmérica, [S.l.], v. 1, n. 1, p. 1-6, ene. 2012. ISSN 1390-9592. Disponible en: <http://cienciamerica.uti.edu.ec/openjournal/index.php/uti/article/view/15>. Fecha de acceso: 07 dic. 2019